Este apartamento de 3 dormitorios y 2 baños en primera línea de la Playa de La Mata, completamente amueblado, representa exactamente esa vivienda frente al mar con la que tantos sueñan: abrir la puerta de casa, caminar unos pasos y encontrarse con la arena y el Mediterráneo justo delante. Vivir aquí significa que el mar no es solo una vista, sino parte del día a día, del ambiente, de los sonidos y de la luz que entra por las ventanas. Es una propiedad pensada para quienes quieren que su hogar esté íntimamente ligado a la playa, al clima suave y a la vida mediterránea, sin renunciar a la comodidad y al espacio que ofrece un apartamento amplio. Desde el primer momento, lo que más impresiona es la relación directa con el mar. El simple hecho de mirar por la ventana o salir a la terraza y contemplar el horizonte, el azul infinito y la línea de la costa crea una sensación de calma difícil de describir. Cada día puede empezar con el sonido de las olas y la brisa entrando suavemente en la vivienda, y terminar con la imagen del atardecer tiñendo el cielo de tonos naranjas y rosados. Para quienes valoran las vistas y el entorno, este apartamento no es solo una vivienda, es un escenario privilegiado frente a uno de los paisajes más bonitos de la zona. El hecho de que se venda amueblado añade un componente de comodidad enorme. Más que una compra, se siente como entrar directamente en una nueva vida junto al mar. No hay que preocuparse por elegir muebles, hacer grandes mudanzas o estar meses preparando la vivienda: todo está listo para llegar con las maletas y empezar a disfrutar. Esta característica lo hace especialmente interesante tanto para quienes quieren una segunda residencia de uso inmediato como para quienes deciden dar el paso y trasladar su residencia habitual a La Mata, buscando un estilo de vida más tranquilo y conectado con la naturaleza. Al tratarse de un apartamento de 3 dormitorios, el espacio se siente generoso y flexible. Hay lugar para una familia al completo, para recibir invitados con frecuencia o para quienes desean combinar vivienda y teletrabajo sin renunciar a zonas de descanso independientes. Cada dormitorio puede asumir un rol diferente: el principal como suite acogedora frente al mar, un segundo como habitación para hijos o invitados habituales, y un tercero que puede convertirse en despacho, cuarto de juegos, zona de estudio o incluso un rincón creativo para hobbies. Esta versatilidad permite adaptar la vivienda a distintos momentos de la vida, sin que se quede pequeña ni limitada. Los 2 baños aportan un plus de comodidad que se nota mucho en el día a día, sobre todo cuando la vivienda se llena en vacaciones o fines de semana. Evitan esperas por las mañanas, facilitan la convivencia y aportan privacidad, algo especialmente valorado cuando se recibe a familiares y amigos que vienen a disfrutar de la playa. Esta distribución permite que cada uno tenga su ritmo y su espacio, haciendo que la experiencia de compartir la casa sea mucho más cómoda. En un apartamento de estas características, disponer de dos baños refuerza su carácter de vivienda familiar y funcional. El salón se convierte en el corazón social del apartamento, el lugar donde el interior y el exterior se funden gracias a la presencia constante del mar. Es fácil imaginar un sofá cómodo orientado hacia los ventanales, una mesa de comedor donde compartir comidas con vistas al agua, y una decoración que refuerce los tonos claros, la luz y los detalles marineros. Esta estancia invita tanto a los momentos de calma —leer, ver una película, escuchar música— como a largas veladas en compañía, con la banda sonora de las olas de fondo. El salón no es solo una sala de estar, es una gran ventana al Mediterráneo.